7 razones por las que NO adoptar o comprar un cachorro de perro

Publicado el por en

Si hay algo tremendamente tierno y conquistador es un cachorro de perro. ¡O de cualquier otro animal!

A todos nos encantan y todos deseamos tener uno en casa. Hasta muchas veces nos da rabia que tenga que crecer, aunque créeme que se agradece mucho que se conviertan en adultos.

Tener un perrillo durante sus primeros años de vida tiene muchos inconvenientes que es imprescindible que conozcas. Por su bien, por el de tu familia y por el tuyo.

1. Dan mucha guerra

Hay que tener mucha, pero que mucha muchísima paciencia. Una paciencia que tiene que durar 2 años (en el punto 3 sabrás por qué).

Tienes que tener en cuenta que un cachorro de perro es como un bebé humano. Es un animal que está descubriendo el mundo y que necesita aprenderlo todo.

La manera que tiene de conocer el mundo y saber qué es cada cosa que les rodea es llevándoselo a la boca. No para. Y le da igual si es comida, una mesa, unos calcetines, el palo de la escoba o tus flamantes zapatos de 500€.

NECESITAN hacerlo y por eso es muy importante dejar lejos de su alcance cosas de valor. Ellos desconocen qué es el dinero, qué es barato y qué es caro.

Nota importante: si les dejas mordisquear zapatos viejos, entenderán que todos los zapatos son un juguete.

Por otro lado, desde que nacen tardan meses en controlar sus esfínteres. Eso se traduce en que, por mucho que no quieran hacerlo, te van a dejar regalitos desagradables en casa.

Por último y no menos importante, los cachorros tienen MUCHA ENERGÍA. Una energía que les hace hiperactivos, en especial cuantos más miedos tengan que superar.

¿Miedos? Si te sorprende, debes entender que los perros son animales muy emocionales y su etapa de bebé está plagada de miedos. Están ante un mundo nuevo en el que todo es desconocido y hasta un cojín inofensivo les puede causar pavor.

2. Crecen

Eso de que tarde o temprano dejan de ser cachorros es una cruda realidad que muchas veces no se tiene en cuenta.

Que crezcan es bueno y hace que dejen de dar tanta guerra.

Pero un perrito que al adoptarlo te cabe en la mano puede crecer tanto que casi ni te llega a entrar en el maletero del coche. Y tener una fuerza tan grande que te pueda arrastrar.

Tenlo en cuenta, por favor.

3. Luego son adolescentes

Al igual que los humanos, un cachorro de perro pasa por la adolescencia antes de ser un adulto.

Un proceso que suele empezar a las 18 semanas de vida y acabar a los 24 meses.

¿Qué quiere decir esto? ¡¡¡TERREMOTOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOO!!!

Si de cachorros son trastos, de adolescentes lo son aún más. En el caso de que tengas o hayas tenido hijos en la edad del pavo seguro que esto te suena familiar (¡¡literalmente!!).

Como los humanos, durante la adolescencia están definiendo su personalidad y poniendo a prueba todos los límites. Es una etapa de grandes cambios que también les genera bastante miedo.

Tener un perro adolescente requiere de mucha paciencia. Y saber tratarlos correctamente para que la vida con ellos sea maravillosa en lugar de una tortura.

Esto me lleva a…

4. Hay que saber educarlos

Desconozco por completo cuánto sabes de perros. Pero apuesto a que la mayoría de lectores se han sorprendido al saber que los perros pasan por la adolescencia. Y a unos cuantos otros les habrá chocado leer que sufren muchos miedos.

Si eres de esas personas, ¡¡NO PASA NADA!! ¿Cómo vas a saber lo que nunca te han enseñado? Hasta hace poco vivíamos en una sociedad en la que los perros eran «sólo perros». Por suerte, ahora mismo en el Parlamento se están tramitando los cambios legales para que dejen ser considerados como cosas y se definan como los seres sensibles que son.

Volviendo al tema…

Tener un perro implica saber cómo tratar a un perro. Y tener un cachorro o un adolescente implica saber cómo educarle.

No hablo de enseñarle a sentarse, a darte la patita o a hacerse el muerto.

Hablo de hacer que sea un perro emocionalmente equilibrado. Un perro que se lleve bien con los demás animales, al que puedas soltar en la calle sin problemas y que nunca genere conflictos que pueden acabar en una muerte prematura por inyección.

Como te contamos el otro día, comportamientos como la agresividad dependen de la educación que reciba el perro.

5. Generan mucho estrés

Si tienes una vida estresante, olvídate de tener un cachorro de perro. En serio, lo digo por tu bien. Y por el suyo.

Es mejor que adoptes a un perro adulto (de 24 meses hacia arriba) o a un adolescente tardío (de 18 meses para arriba) con el que disfrutar más de la convivencia.

Todo lo que te he dicho sobre el comportamiento del cachorro puede generar bastante estrés en el dueño.

Ten en cuenta que es un animal que hasta los 24 meses tiene mucha energía y un nerviosismo tremendo. Que durante 24 meses va a ser un reto constante, día sí y día también.

Estrés

6. NO son para niños

Si quieres adoptar un cachorro de perro para tus hijos, debes tener en cuenta que los niños no son los mejores dueños que pueden tener.

El primer motivo es que los niños, con su energía y sus ganas de poner a prueba al mundo tienden a generar mucho estrés al perro. Estrés que en el mejor de los casos puede traducirse en más hiperactividad y en más dolores de cabeza para ti. En el peor de los casos puede generar comportamientos agresivos a largo plazo.

Es poco aconsejable tener un cachorro de perro para un niño si no se les sabe educar.
Los abrazos y un contacto físico excesivo pueden estresar mucho a un perro.

En el caso de que tengas un perro para que lo disfruten niños, tienes que enseñarles a respetar su espacio y su necesidad de tranquilidad.

El segundo motivo es que si adoptas a un perro para tus hijos, va a ser una responsabilidad doble para ti. Por un lado, tienes que enseñar a tus hijos a cómo tratarle. Por otro, tienes la difícil tarea de lograr que poco a poco los niños se vayan haciendo cargo. Se puede conseguir, por supuesto. Pero es eso. Poco a poco.

7. El perro puede acabar abandonado

Según la Fundación Affinity, un 22,2% de los animales abandonados se quedan sin hogar por pérdida de interés (muchas veces motivada por el cansancio) o por un comportamiento problemático. Que recuerdo que tiene su origen en una incorrecta educación.

Otro factor importante (13,7%) es el cambio de domicilio y las camadas inesperadas (14%).

Esto nos hace llegar a la conclusión de que la mayoría de perros abandonados son seres vivos que han llegado a un hogar en el que:

  • No sabían bien qué es eso de tener un perro.
  • Desconocían sus necesidades.
  • Desconocían su comportamiento.

Con el tiempo los dueños ven que es imposible mantener al animal. Es una carga imposible de llevar que hay que quitarse de encima, aunque duela muchísimo.

¿Te animas a tener un cachorro de perro?

Si después de leer este artículo sigues teniendo ganas de hacerte con un tierno bebé perrito, ¡¡ADELANTE!! Ya sabes a lo que te enfrentas y estamos seguros de que ahora sabrás adecuarte mejor a la situación.

En el caso de que tengas alguna duda, ¡deja un comentario!

Deja un comentario

Compartir
Twittear