Tener un perro puede no ser tan bonito como lo pintan

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Cuando pensamos en tener un perro, por lo general se nos viene a la cabeza una historia idílica. Algo así como lo que vemos en las películas yankis. En las que un perro callejero o de perrera llega a casa y al día siguiente ya está recogiendo el periódico.

Vale, estoy exagerando.

Pero adoptar (o comprar) a uno de estos animalillos es el primer paso hacia una vida más completa que merece la pena vivir.

Sin embargo, en muchas ocasiones no todo es tan bonito como parece o como lo pintan. Tener un perro es más complejo de lo que muchas personas piensan. Y creemos necesario que tengas en cuenta todo esto antes de tomar esta importante decisión.

Son una gran responsabilidad

Nadie pone en duda esto.

Pero por lo general se suele pensar que esa gran responsabilidad son los paseos. Junto a darles de comer, bañarles y llevarles al veterinario.

Es cierto que el compromiso de sacar a un perro a pasear 2 o 3 veces al día TODOS LOS DÍAS durante años es bastante grande. Más aún cuando hay que hacerlo de manera adecuada, para que le resulte beneficioso. Y es que un paseo mal dado puede generar problemas de comportamiento que no deseamos.

Si el paseo es de por sí una responsabilidad muy grande para tener un perro educarlo y satisfacer sus necesidades lo es aún más.

¿Educar a un… PERRO?

Los perros son animales muy inteligentes, tienen buena memoria y una gran capacidad de comunicación.

Según algunos estudios, como los que te cuentan en este artículo de Muy interesante, tienen una inteligencia muy similar a la de un cachorro humano.

Por lo tanto, es necesario educar a los perros. Y hay que saber hacerlo. Para ello es imprescindible conocer cuáles son sus verdaderas necesidades. Sociales, nutricionales, afectivas, de descanso, de ejercicio…

Por suerte tener un perro no implica enseñarle a leer
Por suerte tener un perro no implica enseñarle a leer

Además, hay que entender cómo se comunican los perros y cómo entienden la comunicación que las personas tenemos con ellos.

Quieras o no, tus hábitos y acciones van a tener una repercusión en la educación de tu perro. Y en su equilibrio emocional. Así que desconocer cómo es un perro puede producir desequilibrios que perjudicarán a su bienestar y al de la familia.

– Pues yo he tenido perros toda la vida, no tengo una ingeniería en ellos y siempre se han portado bien – dirá bastante gente. Y sí, es cierto. Hay personas que tienen esa «suerte». Porque tienen perros por naturaleza muy equilibrados o, porque sin ser plenamente conscientes, saben educarlos correctamente.

Los perros son animales muy emocionales

Un factor que contribuye a que tener un perro sea más complicado que tener a otras mascotas, aparte de su inteligencia, es su gran capacidad emocional.

Te lo creas o no, es muy similar a la de los humanos.

Muchas personas dirán algo así como – Ay Miguel, qué romántico eres. Los perros son animales, no tienen emociones. – Otras habrán visto que, efectivamente, los perros se parecen mucho a los seres humanos.

Luego está el Dr. Gregory Berns, psiquiatra y neurocientífico estadounidense. Después de 2 años de estudios con resonancia magnética de perros plenamente conscientes se atrevió a publicar, nada menos que en el New York Times, que los perros son también personas.

Mola, ¿verdad?

Pero esto quiere decir que, al igual que con tu descendencia, tienes que cuidar el bienestar emocional de tu perro. Para evitar que tenga comportamientos inadecuados como los que te cuento más abajo.

Su capacidad de razonamiento, más limitada que la nuestra, y las diferencias en la manera de comunicarse, pueden hacer esta tarea muy compleja si se desconocen las necesidades reales del perro.

Y lamentablemente la inteligencia emocional es algo que, a día de hoy, sigue estando más ausente de lo que debería hasta en seres humanos.

Su comportamiento puede ser inadecuado

Los comportamientos agresivos, el nerviosismo o los ladridos excesivos se producen por un desequilibrio emocional. Y estos son sólo 3 consecuencias de unas emociones mal gestionadas.

Como educadores caninos, hemos visto que la gran mayoría de conductas inadecuadas de los perros tienen un trasfondo emocional. Lo mismo opina nuestro principal maestro, Santi Vidal, que ha dado una vida normal a más de 1.000 perros que han tenido comportamientos agresivos. Muchos de ellos  a punto de ser sacrificados «porque no tenían remedio».

No sólo de agresividad va la cosa. Hace unos días Cristina te contó qué es y cómo se produce la ansiedad por separación. Uno de los trastornos de conducta más difíciles de llevar en los perros, también provocado por desequilibrios emocionales.

Nosotros la conocemos muy bien. La sufrimos desde hace meses con Pelos (aquí te contamos la historia con él) y caray si supone una gran responsabilidad.

Pueden generar tensión en la familia

Desde el momento en el que hay que marcarles unas pautas y educarles, ya se pueden generar tensiones con otros miembros de la familia. Simplemente por diferencia de criterios. Como con la educación de los hijos, hay parejas que llegan a tener graves problemas en su relación por querer educar al perro de manera distinta. Y esto es algo muy importante a tener en cuenta antes de adoptar un perro.

Súmale las tradicionales discusiones por ver quién le pasea, le baña, le lleva al veterinario…

Y si a esto le sumamos los posibles problemas de comportamiento que pueda desarrollar, la hemos liado parda.

Lidiar todos los días con un perro que sufre de exceso de miedos, ladra demasiado o tiene ansiedad por separación es estresante. Por eso es importante tratarles lo antes posible. Cuando la situación se prolonga, la tensión con el animal y el resto de miembros de la familia aumenta.

Y creo que si tienes perro es para disfrutar, no para sufrirlo, ¿verdad?

Tener un perro es una maravilla. Pero tienes que saber dónde te metes

Los perros, como los hijos, no son objetos que compras y devuelves si no te gustan o te salen rana.

Bueno, sí hay gente que los devuelve a los pocos días. O que los abandona al cabo del tiempo. Según la fundación Affinity, en 2017 el 11% de los abandonos de perros se produjeron por problemas de comportamiento. Que se podrían haber evitado o solucionado. Y el 10% de los abandonos fueron por falta de interés.

Es decir, un 21% de los perros abandonados (22.015 seres sintientes y emocionales) durante 2017 se quedaron sin hogar por dueños que seguramente no sabían dónde se metían. Y sabemos que no fue culpa suya.

Así que, por favor, antes de adoptar piensa:

  • Si tanto tú como tu familia podéis asumir toda la responsabilidad.
  • La capacidad que tienes o tenéis de educarle correctamente, teniendo en cuenta su bienestar emocional.
  • Cómo puedes o podéis afrontar problemas de comportamiento que surjan.

¡Un saludo y hasta la próxima!

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