¿Qué es la ansiedad por separación y cómo la vive tu perro?

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Cuando tu perro es incapaz de quedarse solo en casa o se pone fatal cada vez que se separa de su referente (la persona en la que más confía), es posible que sufra de ansiedad por separación. Un trastorno que es la segunda causa de sacrificio de perros en España.

Y es que, aparte de afectar al propio perro, condiciona la vida de toda su familia humana y perjudica a la convivencia con vecinos.

Aparte de que me estoy especializando en este trastorno, Miguel y yo lo estamos sufriendo en primera persona. Pelos, como muchos perros de protectora, lo sufre. Y está haciendo que nuestra experiencia con él sea peor de lo que esperábamos.

La mejor manera de afrontarla y de evitar que más perritos mueran por ella es conocerla. Por eso en este blog va a ser un tema recurrente. Y a continuación te voy a explicar qué es, qué la desencadena y cómo la sufren los perros que la tienen.

¿Qué es la APS o Ansiedad por Separación?

La APS es un problema de comportamiento que surge cuando el perro es separado físicamente del propietario o de su familia.

Se llama así porque esto genera en el perro una fortísima ansiedad.

Para entender esta definición tienes que saber que la ansiedad es un estado emocional que se caracteriza por la anticipación o expectativa negativa de un evento o amenaza. Es decir, genera que quien la sufre esté temiendo algo malo.

Aunque la forma de manifestarla sea similar, es importante no confundirla con estrés, excitación o “desobediencia”.

La principal consecuencia de que un perro sufra ansiedad por separación es que es incapaz de quedarse solo en casa.

En cuanto la última persona (o con quien tiene un vínculo más fuerte) sale por la puerta de casa, entra en un estado de ansiedad muy fuerte. Puede parecer difícil de comprender para una persona, pero en ese momento el perro siente que puede morir. Lo pasa fatal.

Síntomas frecuentes

Antes de contártelos tengo que advertirte de algo muy importante. Este artículo tiene una finalidad divulgativa y no sirve como fuente única para diagnosticar ni empezar a tratar este problema. La ansiedad por separación puede ser complicada de diagnosticar. Si sospechas de que tu perro la puede sufrir, contacta con alguien que trabaje en la educación canina.

Los tres signos más frecuentes que suelen aparecer cuando tienen este problema son:

  • Vocalizaciones. El perro ladra sin parar hasta que vuelve su referente. Suelen ser ladridos continuados con paradas porque se agota. Cuando se recupera comienza de nuevo a ladrar. Puede estar así durante horas.

  • Defecaciones. Es decir, hacer sus necesidades. Aunque le acabes de sacar de paseo, da igual, lo hace porque necesita reducir como sea ese estado de ansiedad, no porque tenga una necesidad fisiológica en ese momento.
  • Conductas destructivas. Puede morder todo lo que tenga a su alcance, ya sea ropa, calzado, muebles, paredes, puertas, etc. Depende del caso.

Esta situación puede generar una gran tensión porque puede haber quejas de vecinos por los ladridos, incluso denuncias. También se puede generar rabia hacia el animal por destrozar cosas de valor, enfados por encontrar pis y caca al llegar a casa, discusiones entre los miembros de la familia por no saber cómo afrontar el tema…

Todo esto normalmente genera un ambiente que dificulta todavía más las cosas y el vínculo con nuestro perro empeora. Se genera un desgaste emocional en la persona y una sensación de frustración, desesperación e impotencia por no poder atajar el problema.

¿Cómo se genera la ansiedad por separación?

Por desgracia, este es un problema muy común entre los perros. Sus orígenes son muy variados, pero los más comunes son:

  • Un vínculo inapropiado con el referente. Puede pasar cuando el dueño o la dueña intenta que el perro sea independiente demasiado pronto o lo hace con mucha intensidad, cuando apenas le da afecto o no atiende sus necesidades como es debido.
  • Hiperapego hacia el referente. Esto sucede cuando el perro depende emocionalmente de su ser humano. Suelen ser perros que en casa van todo el día detrás de la persona, duermen pegada a ella y se sienten incapaces de hacer algo sin su presencia.Por naturaleza, el perro es una animal muy social y es normal que pueda tener apego hacia otros animales. Por eso hay que tener cuidado y encontrar un equilibrio entre prestarle demasiada atención y no prestarle ninguna.
  • Miedo. Otros perros pueden desarrollar la APS por miedo condicionado. Esto sucede porque previamente cuando el perro se ha quedado solo ha sucedido algo que le ha producido temor. Por ejemplo, un fuerte ruido, una tormenta, petardos, obras, vecinos chillando…De esta manera el perro relaciona el quedarse solo con ese acto negativo y automáticamente piensa que va a volver a pasarlo mal.

Factores desencadenantes

  • Cambios en el entorno del perro mal dirigidos. Pueden ser estancias largas con otras personas o en residencias caninas, una mudanza, obras en la casa…
  • Algún cambio en la familia. Como por ejemplo la desaparición de un miembro por fallecimiento, por divorcio, por independecia… También la llegada de un nuevo miembro.
  • Cambios en la relación con su referente. Por ejemplo si el perro no se quedaba solo en casa y ahora comienza a quedarse. Si los dueños de repente empiezan a pasar más tiempo en casa de lo normal por vacaciones, baja laboral o paro y luego retoman su vida normal.Cualquier cambio fuerte en la rutina del perro puede hacer que aparezca la APS.
  • Experiencias negativas. Por ejemplo que cuando el perro está solo en casa y oye petardos, cuando hay mucho jaleo en el vecindario por la final de un partido de fútbol, hay una tormenta, un incendio, etc.

¿Cómo lo vive el perro?

Para entender bien la ansiedad por separación hay que empatizar con lo que el perro sufre.

Para que te hagas una idea, como te he dicho antes siente que va a morir estando solo. Empieza a comportarse de esta manera porque está desesperado; la ansiedad y el miedo le invaden. Podemos decir que entra en pánico.

Piensa por un momento qué harías si te encerraran en una habitación y pensaras que vas a morir. Sabiendo que hagas lo que hagas nadie va a ir a rescatarte.

En esta situación el perro necesita reducir su estado de ansiedad como sea y por ello ladra, destruye cosas o se hace encima sus necesidades.

Durante el rato que está solo lo pasa verdaderamente mal. Por ello es muy importante no regañarle al llegar a casa, aunque no te guste lo que ha hecho.

Si le regañas vas a empeorar la situación aún más. Se va a sentir todavía peor.

No te rindas, la APS sí tiene solución

La ansiedad por separación tiene solución

Como has visto, la ansiedad por separación es un trastorno que afecta negativamente al perro y a su familia.

Hace que ante la soledad o la ausencia de la persona en la que más confía, sienta que va a morir. Lo cual le genera una ansiedad brutal que le lleva a ladrar demasiado, defecar o destrozar cosas.

Su origen es variado, aunque suele tener como base una mala relación con el referente (por falta de contacto o exceso de dependencia) y por miedo. Se puede desencadenar de varias maneras y es posible que un perro que jamás la haya sufrido empiece a padecerla tras alguno de los factores desencadenantes.

Aunque es un trastorno grave, tiene solución.

¿Cómo se soluciona?

Si quieres erradicar por completo la ansiedad por separación y tratarla sin generar efectos secundarios que hagan peor el remedio que la enfermedad, el primer paso es armarse de paciencia, cariño y comprensión.

Hablar con una persona profesional de la educación canina que diagnostique si el problema es de verdad la APS y dé unas pautas de comportamiento que irán haciendo que el problema desaparezca.

Lo hará de manera progresiva y por eso hay que armarse de paciencia. Esto no se arregla de la noche a la mañana.

La recuperación siempre es posible. Aunque en ocasiones sea más lenta de lo que deseamos. Siguiendo las pautas que te dé el profesional, el perrito podrá llegar a quedarse tranquilo estando solo en casa y la normalidad puede volver al hogar.

Hay algunos métodos para “tratar” este problema que garantizan una solución rápida y eficaz. Me encantaría decirte que son buenos, que los uses. Me encantaría contarte mi experiencia positiva. Pero si has prestado atención a lo que te he contado, entenderás que este es un problema profundo que no se puede solucionar rápido.

Cuando sus síntomas se silencian rápidamente seguramente lo hagan a costa de generar graves trastornos en el futuro. Que pueden desencadenar en una muerte prematura.

Así que mi consejo es: no te dejes llevar por lo que te cuentan o por todo lo que lees en Internet. Infórmate bien sobre el tema y contrata a un buen profesional que pueda ayudarte a equilibrar a tu mejor amigo. De esta manera, le devolverás la confianza en sí mismo y tu vínculo con él mejorará notablemente.

¿Necesitas tratar la ansiedad por separación?

Mi principal especialidad dentro de la educación canina es precisamente la ansiedad por separación. Aunque no vivas en Madrid estaré encantada de ayudarte así que contacta con Miguel o conmigo. Y haremos que la convivencia entre tu perro y tú sea la que siempre has deseado.

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