Los perros agresivos no existen, son los padres

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¡Hola animalejos! Es hora de tratar uno de los temas más peliagudos que hay en el mundo de los canes, la agresividad. Un supuesto comportamiento innato de algunos perros en particular (y algunas razas en general) que les hace atacar cuando les da la gana.

En todo esto hay más mitos que en la cultura griega. Unos mitos que, lamentablemente, hacen muchísimo daño a nuestros amigos peludos. Porque la realidad es que los perros agresivos no existen, son los padres.

¿Qué es la agresividad?

Se dice que un perro es agresivo cuando ataca, ha atacado alguna vez (ya sea a un humano o a otro perro) o está constantemente en una actitud muy amenazante.

Y se piensa que el perro en cuestión siempre es así. Que se pasa el día haciendo una carnicería tras otra y pasa la noche en bares clandestinos con gabardina, gafas de sol y sombrero. A no ser que le ates y le pongas bozal, claro.

Pero la realidad es muy distinta. Y mucho.

Los perros agresivos por naturaleza no existen. Sólo existen los perros con comportamientos agresivos.

Es decir, un perro no es agresivo por su raza o porque le salga de la punta de la trufa.

Es más, los perros son animales extremadamente pacíficos por naturaleza. Más que las personas. Evitan a toda costa la agresión y sólo recurren a ella cuando no queda otra opción.

Muchas veces escuchamos eso de “no hace nada malo hasta que un día lo hace”. Y es muy cierto. Pero le pasa tanto a un Pitbull como un labrador o un Chihuahua. Y a una persona. ¿O nunca has visto a alguien explotar?

Entonces, ¿por qué un perro es agresivo?

Insisto, no existen los perros agresivos sino los perros que tienen comportamientos agresivos.

Como te conté en el artículo sobre la teoría de la dominancia, la agresividad tiene su origen en el miedo.

Teniendo en cuenta que el miedo es un mecanismo de defensa del cerebro para evitar morir…

La agresividad es una conducta de defensa que surge cuando el perro se siente muy amenazado por algo que considera peligroso.

Aunque la amenaza real no exista y ese algo sea más inofensivo que un mantel sobre una mesa.

¡Ríete de lo del mantel! Pero si tu inconsciente lo relaciona, por ejemplo, con un trozo de tela con el que un día intentaron asfixiarte, posiblemente algo de miedo sufras. Y el perro tambiénn

Un miedo que genera estrés para preparar el cuerpo para salir de la situación. Salida que algunas veces sólo se puede hacer mediante una agresión.

Por ejemplo, alguien que te recuerda a la persona que intentó asfixiarte se acerca a la mesa, agarra el mantel y va hacia ti. Detrás y a los lados sólo tienes una pared y un mueble. Te sientes en peligro y tienes a tus extremidades listas para darlo todo… ¿Qué puedes hacer?

Los perros son unos animales muy comunicativos. Y muestran el miedo de una manera bastante clara, al igual que muestran los síntomas de estrés.

El problema es que muchos dueños de perros no saben entender a su mascota ni cómo tratarla de manera correcta.

Encima, históricamente nos ha enseñado a educar a los perros metiéndoles miedo. Y eso sólo fomenta, entre otras cosas, que tarde o temprano acabe agrediendo por miedo.

El miedo descontrolado y el estrés de un perro es responsabilidad de su dueño.

Por esto digo que los perros peligrosos no existen, que son los padres.

Un perro va a ser más o menos agresivo en función de la educación que reciba, de las experiencias que viva. Lo que más le influye a un perro es su día a día. Aunque  también le afectan los primeros meses de vida y parte de la herencia.

Además, los comportamientos agresivos nunca se dan de la noche a la mañana. Siempre tienen una raíz y entendiendo el lenguaje corporal del perro son más previsibles que el final de una película de Disney.

Para entender por qué un perro tiene comportamientos agresivos y ver cómo hacer que deje de tenerlos hay que contemplar toda su historia.

Saber qué ha vivido desde que nació, porque seguro que hay algo o alguien que le ha provocado este comportamiento. Aunque fuera con la mejor intención.

Muchas veces una acción bienintencionada con nuestros perros le genera unos miedos terribles que les llevan a cometer una agresión.

3 acciones hechas con la mejor intención del universo que crean “perros agresivos”

1. Castigar mucho al cachorro cuando coge cosas del suelo

Es normal querer evitar que un cachorro se meta en la boca todo lo que ve. En especial por culpa de las “personas” que se divierten poniendo comida envenenada o con clavos.

Sin embargo, es su manera de conocer el entorno. Un cachorro necesita meterse en la boca todo lo que pilla. ¡Hasta las piedras!

Si un dueño le regaña y castiga constantemente por hacerlo, es muy posible que el perro desarrolle el miedo de que el dueño le vaya a quitar todo.

Junto con otros factores, esta actitud es caldo de cultivo para que el perro agreda a su dueño si siente que le va a arrebatar algo que es suyo, que es muy importante y que no tiene otra manera de defender.

2. Los tirones de correa cuando el perro se acerca a otros perros

Para un perro, un tirón de correa significa que hay un peligro.

Si ese tirón de correa se da cuando se acerca a otros perros, por miedo a que pase algo, el perro entenderá que hay un peligro. Y asociará que el peligro son los otros perros. Además, tu estado emocional le influye y si temes a otros perros, el tuyo desarrollará ese miedo.

A fin de cuentas, tú eres su referente.

¿No es de cajón que si en un momento se siente muy amenazado por algo peligroso, intente defenderse con un mordisco?

3. No permitir que le gruña a otros perros o personas

La respuesta inmediata ante un gruñido suele ser regañar. Por lo que el perro entiende que gruñir es malo.

Sin embargo, generalmente es una señal de amenaza que demuestra que tiene miedo, se siente muy incómodo y se está preparando para atacar en caso de que la situación no cambie.

Lo que sucede cuando a un perro se le inhibe esta (y cualquier otra) señal de amenaza es que acabe atacando sin previo aviso.

La mejor manera de actuar ante el grrrrrr es ver por qué el perro se siente amenazado y quitar esa amenaza con suma tranquilidad. ¡¡Sin miedo!! Como tengas miedo, el que tiene el perro aumentará, su estrés se disparará aún más y será más sencillo que la agresión tenga lugar.

En este excelente artículo de Si mi perro hablara puedes profundizar más en el gruñido.

Jamás hay que tratar la agresividad con métodos que den miedo al perro

Lo peor que puedes hacer a un perro que ha agredido alguna vez es ponerle un collar estrangulador, castigarle o cualquier otra acción que le vaya a dar miedo. Lo mismo si ves que en algún momento puede agredir.

Esta manera tradicional de afrontar el problema de los perros agresivos hace que el perro se estrese aún más. Y tenga una mayor necesidad de defenderse.

Si la necesidad de defenderse aumenta y cada vez hay menos vías de escape del peligro,¿qué puede pasar?

Los perros que mueren sacrificados “porque no tienen remedio” mueren sacrificados porque les han tratado su agresividad generando más miedo.

Y no es porque sea dominante, que te recuerdo que los perros dominantes no existen.

Cuando un perro ha atacado alguna vez a otros perros o personas hay que ver su historial (su pasado), su presente, cuándo ataca, a quién y por qué. Todos esos factores condicionan que pueda haber una agresión.

La historia de Jack, un lindo labrador

Pongamos el caso de un labrador que le tiene miedo a la chaqueta de su dueño por el motivo que sea. Es un perro muy bueno, pero resulta que un día sale a la calle con su dueño, al que tiene miedo porque le castiga mucho cuando ladra o gruñe, y se encuentran con un accidente de tráfico. Hay gente gritando, personas muy nerviosas, sirenas que van, bocinas sonando en el fondo… Y el dueño, que es el referente del perro, se pone muy nervioso.

Oh no, está pasando algo muy malo siente Jack. El estrés del perro se dispara de golpe por todo lo que está sucediendo y más aún con la actitud de su dueño.

En ese momento de tanto estrés y tan repentino, el miedo hacia la chaqueta se transforma en pánico.  A pesar de que el perro muestra todo su miedo y todo su estrés, nadie le hace caso. El dueño está más pendiente del accidente que de cómo la situación le afecta a su peludo.

Está tan absorto que no se da cuenta de que una ambulancia tiene que ponerse donde él está. Da unos pasos rápidos hacia atrás y el perro se siente acorralado por esa (para él) temible chaqueta. Está atado, le están llevando hacia la pared y nadie hace caso a sus señales de amenaza.

La única manera que tiene (según su inconsciente) de salir vivo es atacar a la chaqueta. El dueño tiene mucha suerte de que haya ambulancias al lado.

Los “perros agresivos” deben ser tratados por un buen profesional

En esta historia ficticia pero que podría ser perfectamente real queda patente cómo ante una situación puntual de mucho estrés, un santurrón puede llegar a agredir a su dueño.

Como ves, entender el comportamiento agresivo de un perro es una tarea bastante compleja.

Te recomiendo que lo dejes en manos de un profesional, pero no de cualquiera. Muchos usarán métodos poco amables con los perros, que le generarán aún más miedo y le encaminarán hacia la etiqueta de “perro sin remedio”.

Debes buscar un profesional que de verdad se preocupe por el bienestar de tu mejor amigo.

¿Existen los PPP (Perros Potencialmente Peligrosos)?

Los pitt bull son considerados perros agresivos por excelencia.Con lo descrito anteriormente supongo que ahora te estarás replanteando la existencia de los PPP. De si el Pit Bull de tu vecina es peligroso sólo por ser un Pit Bull.

Aunque trataremos los PPP más adelante, la respuesta es no.

Si no existen los perros agresivos, menos se puede decir que haya perros agresivos sólo por sus características físicas. El perro será como tú lo eduques. Y si adoptas un peludo que anteriormente ha tenido episodios de agresión, no desistas.

Ese y cualquier otro perro del mundo se puede rehabilitar con una buena ayuda profesional, comprensión, paciencia, tiempo y mucho cariño. Cuando alguien te diga que un perro “agresivo” no tiene remedio, no le escuches e infórmate de cómo poder ayudarlo.

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