Razas de perros peligrosas o PPP, ¿realmente existen?

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Si te dicen Doberman, Pitbull o American Stafforshire (habitualmente mal llamados American Stanford), seguramente te imagines a un perro con muy mala leche. El típico agresivo que ladra mucho y que puede matar a personas si no se tiene cuidado. Son 3 ejemplos de razas de perros peligrosas o, de manera más formal, de PPP (Perros Potencialmente Peligrosos).

Es cierto que por su físico imponen, como un gorila de discoteca. Pero, ¿hasta qué punto estos perros suponen una amenaza real?

Una pequeña historia

Imagínate una sociedad en la que las personas con ciertos rasgos (altas, musculosas, dignas de participar en los pesos pesados y con cara de brutotes) sean temidos por la mayoría.

Y el motivo sea que algunos individuos de sus características tienen conductas violentas. Han agredido a otras personas y animales, incluso a niños. Episodios de violencia protagonizados por gente de de estas características les ha creado una fama peor que la de Paquirrín en la universidad.

Como consecuencia, tienen que ir esposadas por las calles.

No importa si la mayoría de las llamémosle PPP (Personas Potencialmente Peligrosas) son incapaces de matar a un ácaro. No importa si las pocas PPP que han protagonizado una agresión habían sido maltratadas previamente por sus padres desde pequeños simplemente por ser como son.

Desde que nacen se las juzga y discrimina por su aspecto.

Esto de discriminar por sus rasgos físicos… Suena un poco nazi, ¿verdad?

Sin embargo, es lo que sucede con los otros PPP, los Perros Potencialmente Peligrosos. O a los que muchos llaman directamente perros agresivos. Al más puro estilo de cuando en EEUU se consideraba que los negros eran violentos por el hecho de ser negros.

¿Qué son los PPP?

Según la creencia popular, son perros mu malos. ¡Pero mu malos! A los que se les va la pinza y, como les dejes, se pasan el día cometiendo carnicerías.

Como esta:

Lo siento por no advertir que las imágenes podían herir la sensibilidad de algunas personas… fácilmente emocionables.

Saliendo de creencias, vamos a por las leyes españolas. Según la Ley 50/1999 y el RD 287/2002, de 22 de marzo que la desarrolla, son perros que por sus características físicas se considera que pueden llegar a ser peligrosos.

La ley define que son PPP los que tengan todas o la mayoría de estas características:

  • Fuerte musculatura, aspecto poderoso, robusto, configuración atlética, agilidad, vigor y resistencia.
  • Marcado carácter y gran valor.
  • Pelo corto.
  • Perímetro torácico comprendido entre 60 y 80 centímetros, altura a la cruz entre 50 y 70 centímetros y peso superior a 20 kg.
  • Cabeza voluminosa, cuboide, robusta, con cráneo ancho y grande y mejillas musculosas y abombadas. Mandíbulas grandes y fuertes, boca robusta, ancha y profunda.
  • Cuello ancho, musculoso y corto.
  • Pecho macizo, ancho, grande, profundo, costillas arqueadas y lomo musculado y corto.
  • Extremidades anteriores paralelas, rectas y robustas y extremidades posteriores muy musculosas, con patas relativamente largas formando un ángulo moderado.

Basándose en estos parámetros, a nivel nacional esta es la lista de razas de perros peligrosas:

  • Pit Bull.
  • Staffordshire Bull Terrier.
  • American Stadffordshire Terrier.
  • Rottweiller.
  • Dogo Argentino.
  • Fila Brasileño.
  • Tosa Inu.
  • Akita Inu (Hachiko para los amigos).

Además, la Ley permite que la lista de razas sea ampliada en comunidades autónomas y ayuntamientos, siempre y cuando tengan todas o la mayoría de características que antes hemos mencionado.

Estas características ignoran que una de las razas de perros que más muertes causa es el Pastor Alemán.

Para más inri, un veterinario puede ordenar que un individuo sea considerado peligroso tras protagonizar agresiones.

Eso sí, quedan exentos los perros-guía o los perros de asistencia acreditados y adiestrados en centros oficialmente reconocidos.

Las leyes sobre razas de perros peligrosas generan agresividad

Supuestamente la Ley está hecha para proteger a las personas y a otros perros. Y establece una serie de requisitos que sus dueños deben cumplir al tenerlos y pasearlos.

Unos requisitos que, contrariamente a lo que busca la ley, son perjudiciales para el equilibrio emocional del perro. Y, por ende, son fuente de comportamientos agresivos.

Estos requisitos dependen un poco del Ayuntamiento en el que se viva. Pero en todos suelen ser muy parecidos.

En el caso de Madrid, la Ordenanza Reguladora de la Tenencia y Protección de los Animales, obliga a los dueños a:

  1. Obtener la licencia administrativa correspondiente antes de adoptar o comprar un PPP. Y llevarla siempre encima.
  2. Incluir al perro en el Registro municipal de Animales Potencialmente Peligrosos a través de la Junta Municipal de Distrito.
  3. Llevar al animal con bozal y atado con una correa de menos de 2 metros en lugares públicos.
  4. Contratar un seguro de responsabilidad civil. Si bien es obligatorio para todos los perros, para los PPP es aún más necesario.

Ante el incumplimiento de estas normas se aplicará una sanción que puede ser considerada leve, moderada o grave que implique o no una sanción monetaria y hasta el decomiso del animal.

Por el hecho de pertenecer a una raza determinada, el perro está condenado a salir siempre con correa y bozal. Aunque tenga menos comportamientos agresivos que una mesa.

Lo hemos dicho más de una vez y nunca nos cansaremos. Los perros agresivos NO EXISTEN (son los padres), como puedes leer aquí. Sólo existen los individuos que tienen comportamientos agresivos.

Unos comportamientos que tienen su origen en el miedo y el estrés.

Dos de los mayores estresores que puede tener un perro es la correa (le impide escapar en caso de peligro) y el bozal (le impide defenderse en caso de agresión). ¿Entiendes ahora que la legislación cause el problema que quiere evitar?

Perros potencialmente peligrosos, ¿nacen o se hacen?

El American Staffordshire Terrier es considerado un PPP (Perro Potencialmente Peligroso), una de las razas de perros peligrosas.
Según la ley, el American Staffordshire Terrier es un perro potencialmente peligroso por su raza.

El trato que los dueños le den a los perros determinará su carácter. Sean de la raza que sean.

Es cierto que en caso de ataque, las consecuencias de que lo haga un chihuahua tienden a ser menores que las de un perro que se puede meter un balón de fútbol en la boca.

Pero es rotundamente falso que estos últimos sean, por naturaleza, más agresivos que otros.

Es decir, las razas de perros peligrosas NO existen. Y los perros potencialmente peligrosos no nacen, se hacen.

Precisamente el estigma social con el que muchos de estos canes tienen que cargar es la base de sus problemas de agresividad.

Hemos visto 3 situaciones comunes originadas por este estigma y que no hacen otra cosa que alimentarlo:

  1. Dueños de PPP que castigan y se imponen con la fuerza a sus mascotas. Buscan ser el “dominante”, pese a que la teoría de la dominancia sea más falsa que un iPhone barato.
  2. Dueños de PPP que temen que su perro haga pupa a otros perros y personas y por eso evita que su mascota socialice. Algo que hará que tenga miedo a otros animales (incluidas personas).
  3. Jóvenes con desequilibrios emocionales que compran o adoptan PPP para parecer más gallitos.

En un mundo ideal…

El primer objetivo de la legislación debería ser evitar o prevenir los accidentes causados por los perros. En especial cuando estos, por sus características físicas, pueden hacer más daño que otros.

Teniendo en cuenta el origen real de los comportamientos agresivos, esa legislación debería velar por la correcta educación de los perros. Es decir, asegurarse del equilibrio emocional de estos animalejillos que, recordemos, son cazadores por naturaleza.

Pero mucho tiene que avanzar la sociedad para dejar atrás que los negros son peligrosos, que los musulmanes son terroristas, que los catalanes son todos independentistas o que todos los perros corpulentos son peligrosos.

2 comentarios en “Razas de perros peligrosas o PPP, ¿realmente existen?”

  1. Tendemos a creer en todo lo que nos llega sin cribar información, comparto mi vida con una perra denominada ppp, ni siquiera dire la raza porque me parece absurdo. Entiendo que tener un perro es una gran responsabilidad, mas si cabe un perro con tanta fuerza y energia, pero que quede algo claro mi perra no es mas peligrosa que un chihuahua. Estoy orgullosa de su honestidad, de su apoyo y de toda la camaradería que comparte conmigo, porque es mi amiga ante todo. Y nunca desde que la tengo ha tenido ningun comportamiento violento. Creo que las personas como los humanos podemos ser de diferentes formas y tener el nivel de lo tolerable mas alto o mas bajo pero la educación es la base de todo aprendizaje en la sociedad y nuestros compañeros peludos viven en sociedad. Asi que amemos, compartamos y sobre todo eduquemos. Sin prejuicios y con confianza

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